El ataque militar de Estados Unidos contra la vecina Venezuela, las amenazas de Donald Trump de apropiarse de Groenlandia y su ofensiva contra el multilateralismo han llevado al veterano presidente de Brasil a intensificar sus contactos con aliados de todos los colores en este agitado arranque de 2026. Los movimientos diplomáticos de Luiz Inácio Lula da Silva culminaron este jueves por la noche con una conversación telefónica de 45 minutos con Xi Jinping. El presidente chino prometió a su homólogo mantener el apoyo a Brasil “en estos tiempos turbulentos” y reafirmó la apuesta de la superpotencia asiática por Latinoamérica, según la nota sobre la conversación difundida por la agencia china Xinhua.
