Se cruzan tantos elementos en el momento de crisis del Gobierno Petro que cuesta ordenar todas las fichas del rompecabezas para intentar entender. A la división interna se suma el calendario electoral que, se sabía, iba a generar cambios porque los funcionarios con aspiraciones políticas tenían que salir para no inhabilitarse. El Consejo de Ministros televisado, la presencia de Armando Benedetti como jefe de despacho y el escándalo de los dineros de alias Papá Pitufo, que entraron y salieron de la campaña presidencia, crean un momento particularmente difícil. Todo es tan complicado que podemos estar a las puertas de un Gobierno de Gustavo Petro sin petrismo en el gabinete o con una escasa cuota.
