
Hace unos días observaba atónito cómo uno de mis estudiantes realizaba una actividad escolar en uno de los ordenadores disponibles del centro (en teoría protegidos por un entorno digital seguro) y mientras, en bucle, se reproducía, incrustado en una página educativa, un vídeo de un mitin de Donald Trump. Si esto ocurre en entornos a priori fiables, ¿qué puede pasar en los tiempos y espacios donde se mueven nuestros jóvenes en sus ratos libres con móviles y otros dispositivos?
