“Si hay un silencio que hay que romper hoy es el de los hombres”. Con esta frase, pronunciada durante el acto multitudinario para conmemorar el 20º aniversario de la ley integral contra la violencia de género, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha destacado la que considera una de las cuestiones más urgentes, y más necesarias, para cumplir con el objetivo con el que se tramitó y se aprobó la norma durante la presidencia del también socialista José Luis Rodríguez Zapatero: acabar con la violencia contra las mujeres. Sánchez, encargado de cerrar un acto al que han asistido decenas de mujeres y hombres que trabajaron para sacar adelante esa norma, ha recordado cómo la ley se tramitó con tres objetivos que “parecían inalcanzables” entonces. Uno, entender que esa violencia “era una violencia estructural anclada al machismo”; dos, “sacarlo del ámbito privado, que la vergüenza cambiara de bando”; y tres, “implicar a todos en un mismo frente contra la violencia”.
