
Una cuarta parte de las familias con niños y adolescentes, 120.000 familias, se encuentra en una vivienda inadecuada, según el avance del Informe Foessa 2025 de la diócesis de Barcelona, presentado este miércoles. El estudio considera viviendas inadecuadas las que no disponen de suministros, luz natural o evacuación del agua. También aquellas donde se aprecian situaciones de insalubridad, los habitantes están en situación de hacinamiento, hay deficiencias graves de construcción o el entorno está muy degradado. Los datos, presentados este miércoles por la jefa de análisis social e incidencia de Càritas Barcelona, Miriam Feu, señalan que la inseguridad jurídica, las dificultades de empadronamiento y la elevada rotación de vivienda afecta a casi el 10% de las familias de la diócesis.
